Suaviza tus emociones: suaviza tu piel
Publicado en Belleza y salud, Inteligencia Emocional, Vive mas plenamente por: lauraEn realidad, nada de lo que sentimos o experimentamos en nuestra vida esta bien y mal: el problema real es la actitud que tenemos para con ello.
Todo mundo puede tener retos, problemas y situaciones conflictivas; todo mundo puede padecer ciertas condiciones que parezcan desfavorables. Pero es la actitud con la que inyectamos dichas experiencias la que nos puede “nutrir” o “desnutrir” la experiencia. Si nuestra actitud es siempre renovada, y busca el cambio y la transformación positiva, esto nutrirá cualquier experiencia sea cual sea, y nuestra intención se reflejará en todo nuestro cuerpo.
Sin embargo, cuando la forma de responder a algo es de resistencia o evasión, de desconfianza, temor, crítica o culpa, entonces la energía transmitida al cuerpo es precisamente de no-amor, de no-confianza, y entonces hay tensión, irritación, fastidio y dolor (la culpa se transforma en dolor en el cuerpo), y, hablando de la piel, la falta de amor o comprensión se transforma en una “resequedad”, el amor no circula hasta nuestra superficie, no hay una actitud nutritiva respecto a lo que se vive, no hay suavidad para la vida porque no hay comprensión.
¿Cómo inyectar amor?
En realidad, cada situación en la vida nos representa un desafío para que crezcamos; es cuando no crecemos que comenzamos a morir. La piel es un aspecto muy sensible a lo que sentimos, porque es nuestra envoltura para relacionarnos con el mundo. Cuando tenemos rencores y enfados pasados, cuando nos sentimos amenazados por no poder crecer a nuestro mayor gozo y libertad, comenzamos a guardar “mugre” es decir, emociones de rencor, culpa y temor ya sea para con nosotros o para con alguien en el pasado que sentimos responsable de nuestra situación.
Esto puede parecer algo muy complejo de solucionar pero no lo es, el punto más importante aquí es el atrevernos a vivir lo que realmente queremos vivir. ¿Cómo haremos esto? Hay muchas formas de ayudarnos a crear confianza en nosotros mismos para atrevernos realizar lo que realmente queremos; leyendo, buscando la ayuda adecuada, pero sobre todo, teniendo una fuerte intensión por crecer y madurar. Yo creo que uno de los problemas más profundos que desatan los malestares de la piel es el hecho de que nos da miedo enfrentar la vida a nuestra manera, lo que significaría que no queremos o podemos crecer, que queremos o necesitamos seguir dependiendo de algo o alguien que nos irrita o ya no nos satisface.
La falta de gozo y placer equivale a falta de amor. Buscar lo que nos da gozo y placer es una decisión que equivale a querer crecer; equivale a darnos amor. Es un espacio breve para abarcar este extenso y fascinante tema, pero siempre es bueno recordar que, mientras intentemos y nos arriesguemos para encontrar y colocarnos en la realidad que realmente anhelamos, no importa todas las inconveniencias o problemas que encontremos; cualquier cosa puede suavizarse y embellecerse si se tiene la intención de nuestra realización. La piel es la evidencia de que el amor esta sucediendo.

Agosto 31st, 2008 at 9:13 pm
[...] Nosotros podemos sentir muchas emociones, y quizá nos sea difícil encontrar la relación que tiene nuestro sentir con lo que el cuerpo dice. Sin embargo, podríamos simplificar este proceso en algo muy sencillo: si nuestras emociones están basadas en el amor, nuestro cuerpo lo evidenciará con todas esas cualidades como la belleza, la salud, la fuerza, la armonía, la ternura y la “suavidad” que caracteriza dicha emoción. Si nuestra emociones son de no-amor, el cuerpo lo evidenciará con irritación, resistencia, tensión, enrojecimiento, dolor, molestia, y resequedad; digamos que el amor es el agua nutritiva y el no-amor es el agua que va careciendo de nutrientes a medida que este desaparece de nuestra vida. (Sigue segunda parte) [...]