
Entre los remedios naturales más antiguos y usados a través de la historia encontramos que los cataplasmas y compresas han sido de gran utilidad y eficacia para sanar todo tipo de afecciones y ayudar a acentuar la belleza. Este tipo de remedios terapéuticos tienen la ventaja de ser muy baratos, de fácil elaboración y utilización.
¿Cuál es la diferencia entre compresas y cataplasmas?
Los dos son tratamientos que se aplican directamente sobre la piel, encima del área afectada o a tratar, pero tienen diferentes destinos.
Los cataplasmas están compuestos de diversos componentes naturales como hierbas, flores o aceites, etc., se aplican encima de la piel y proporcionan efectos calmantes, antiinflamatorios, cicatrizantes, purificadores, regeneradores, anti bacteriales, etc.
Algunos ejemplos de cataplasmas y compresas:
• El ajo machacado, por ejemplo, es un buen ejemplo de cataplasma. Este se puede aplicar directamente sobre aftas o cortadas o sobre la piel con barritos o acné, ayudándoles a su pronta cicatrización y, además, evita la proliferación de bacterias.
• El cataplasma de patata, por otro lado, es bueno para nutrir y embellecer la piel. Basta aplicar rodajas de patatas o puré de patatas en la piel.
• Los cataplasmas de arcilla fría alivian varices, hemorroides, inflamaciones y ayudan a sanar acné y cicatrizar pequeñas heridas.
Las compresas, por otro lado, son un preparado con elementos de origen vegetal al cual se le envuelve en una gasa o tela especial para que se pueda aplicar sobre la zona del cuerpo a tratar. Esta gasa se deja reposar encima del área fijada con una venda.
• Un ejemplo de compresa es, por ejemplo, la mezcla de flores de manzanilla machacadas con un aceite de oliva o sésamo. La compresa se remoja en agua caliente y se aplica, lo más caliente posible, en zonas de la piel con resequedad.
• Otro ejemplo es la compresa de linaza, que se utiliza para tratar problemas principalmente relacionados con las vías respiratorias como tos, sinusitis, bronquitis, etc.
Compresas frías y calientes
Para saber si tu compresa debe ser fía o caliente, sólo debes considerar que las compresas calientes alivian los calambres y evitan o curan las contracturas musculares de cuello, piernas, pies, etc. El calor estimula la circulación, alivia la tos y calma dolores, relajan, ayuda a dormir.
Las compresas frías se utilizan para bajar la fiebre, ayudan a combatir inflamaciones y suavizan o quitan el dolor de zonas con contusiones.


