El invierno es uno de los climas donde la piel puede ser más afectada debido a la sequedad del ambiente y al frío severo que tiende a resecar y deteriorar el aspecto de la piel. A continuación te damos unos tips muy buenos y prácticos, económicos y
sencillos, para que en este invierno tu piel luzca siempre con una apariencia encantadora y el invierno no pase por ella.
No a la piel seca: La limpieza de la piel y una dieta adecuadas son siempre hábitos necesarios y muy recomendados para cualquier tipo de piel. Sin embargo, en el invierno hay que intensificar los cuidados para evitar la piel escamosa o seca y los terribles sabañones. La atención debe centrarse en la cara y las manos, que son por lo general lo más expuesto al medio ambiente. Debes aplicarte una mascarilla al menos dos veces por semana y comer muchos frutos que contengan grasas vegetales como nueces, sésamo, almendras, cacahuates y mantener muy buena hidratación tomando al menos 2 litros de agua (pueden ser tés calientes de alguna hierba especial para el cutis seco).
Las hierbas e ingredientes que a continuación te damos son para que puedas mezclarlas en la mascarilla que te sugerimos. Te ponemos las hierbas más eficaces para evitar la piel seca y por si se te antoja una bebida caliente.
• Flor de acacia
• Hojas de fresa
• Hojas de durazno
• Manzanilla
• Hinojo molido
• Espliego
• Raíz de regaliz finamente molido
• Hierbabuena
Las mascarillas que debes prepararte deben contener los siguientes ingredientes. Por lo general una mascarilla dura un día en el refri, respetando sus propiedades. Lo más recomendable es que te prepares las mascarillas cada vez que te las vayas a poner, de preferencia antes de bañarte o en la noche (son ideales por las noches). Las mascarillas a continuación descritas son para aquellas pieles secas o que tienen la tendencia a serlo.
• Una rebanada grande de Papaya
• Una cucharada de avena
• Una cucharadita de miel
• Dos cucharadas de aceite de oliva
• Dos cucharadas de yogurt natural.
• Una cucharada a escoger de las hierbas de arriba
Mezcla e integra todos los ingredientes de manera que te quede una pasta como “crema suave”. Puedes usar la licuadora. Si esta muy espesa, agrega un poco más de yogurt.
Una vez lista, unta la pasta sobre tu cutis limpio, incluyendo tu cuello. Remoja una toalla en agua calientita y ponla encima de tu rostro de manera que el agua caliente abra tus poros y pueda penetrar los aceites naturales de tu mascarilla. Cuando sientas que la toalla se enfría un poco, retírala y repite nuevamente. Esto hay que hacerlo con las manos también.
