La impaciencia y lo que quieres conseguir
Publicado en Inteligencia Emocional, Vive mas plenamente por: laura
Creo que todas las cosas que queremos en la vida son como mariposas: todas pueden ser “pescadas”, todas tienen un momento en el que pasan delante de nosotros y ahí están, revoloteando alrededor, parece que casi son nuestras e incluso se posan en nuestras manos, ¡en nuestras narices! pero de pronto algo pasa, algo hacemos y puf!, la “mariposa” salta, se va, se nos pierde de vista, parece que nunca más podremos tenerla nuevamente. Y esto puede parecer muy triste, cierto, pero hay algo más triste todavía, no ver la mariposa, no verla porque estamos muy ocupados mirando para todos lados, buscando, razonando o resolviendo el enigma de: “¿Dónde estarán las dichosas “mariposas”?
Las mariposas representan el dinero, una bella casa, estabilidad en las relaciones, un buen trabajo, salud, una gran aventura, en fin, lo que sea que queramos. Muchas veces podemos atrapar estas mariposas, pero otras veces no, a veces hay que batallar mucho, y podemos sentri que es imposible; otras simplemente no vemos por donde anda lo que buscamos.
Y aunque hay muchas cosas que nos impiden poder atrapar una mariposa y volar con ella, uno de los grandes impedimentos para lograr esto es sin duda la impaciencia. Los expertos saben que, cuando queremos atrapar una mariposa con impaciencia, es casi imposible que lo logremos.
¿Por qué sentimos impaciencia?
Hay muchas cosas que suceden dentro de uno mismo cuando nos sentimos impacientes o actuamos con impulsividad: la falta de seguridad, la falta de madurez emocional y una baja autoestima. Pero sobre todo, la impaciencia se origina en un pensamiento muy hondo dentro de nosotros que se llama: “Me siento solo”
Sentirse solo significa que no contamos con nuestra propia presencia ya sea moral, intelectual o creativa, como un medio de apoyo y seguridad, no confiamos en lo que somos ni en los talentos que tenemos o que podemos desarrollar, no somos amigos confiables y sinceros de nosotros mismos, y esto es lo que nos hace sentirnos desvalorados, temerosos y ansiosos, y mientras por un lado intentamos apaciguar esta intranquilidad y vacío interior con actitudes apresuradas, poco pensadas y con poca madurez, los de allá afuera y las “mariposas” que queremos, perciben esta fuerte necesidad afectiva, esta intranquilidad, les transmitimos carencia y necesidad aunque no nos demos cuenta, damos bruscos “manotazos” los cuales, más que querer atrapar “mariposas” parecen quererlas espantar. Esta actitud la cual muchas veces no notamos, es sin duda bien percibida por los demás, aunque no nos lo digan.
Ser impaciente
Todos hemos sido impacientes alguna vez ¿Y que hemos obtenido? Resultados pobres, lo que no queremos. Por eso, para conseguir lo que queremos y jugar a atraparle “mariposas” a la vida, es muy importante entender a la impaciencia desde su raíz más honda, empezar por reconocer nuestra intranquilidad, nuestra insatisfacción y sobre todo nuestra necesidad afectiva, la cual puede ser un fuerte obstáculo si no la sabemos entender y dejamos que se nos cuelgue como una piedra en nuestra red “atrapa-mariposas”.
Tener consciencia de nuestras fortalezas y debilidades es un paso enorme para empezar a movernos en el mundo de las mariposas, pero aunado a esto necesitamos algo más que llene nuestro interior: ¿Qué es?
Nuestra voz
Nuestra voz. Sobre todo necesitamos de nuestra propia voz, que sea la forma en como nos hablamos un medio de apoyo, de afectividad y un refugio a nuestros más grandes ideales, que no sea nuestra forma de hablarnos algo en contra, o que nos castigue, reprima y nos haga sentir ridículos constantemente. Nuestra forma de hablarnos debe ser una voz que motive, que nos inspire y lleve con inteligencia hacia donde queramos, que nos apapache y de valor cuando necesitemos.
Las palabras que usamos con nosotros mismos son un medio insuperable para empezar a transformar esa sensación de estar solos en una sensación de impulso y creatividad, la relación amigable y cómplice con nosotros mismos es la que puede sin duda empezar a llenar esa ausencia que sentimos tenemos. Y, al sentirnos más confiados, entonces podremos poco a poco empezar a conseguir las mariposas que queremos, empezaremos a entender algo que se llama tiempo y dejaremos de ponernos en situaciones difíciles o poco dignas, porque empezaremos a notar el tremendo poder transformador que tienen nuestra forma de hablarnos a nosotros mismos.
Todo esto de conseguir lo que uno quiere, como bien sabemos, tiene varios ingredientes e implica muchas cosas, pero si empezamos con estos pequeños, pero enormes detalles, de pronto podremos sentir como poco a poco, podemos alzarnos por encima de la vida.

julio 14th, 2009 at 1:08 pm
Y sin embargo, aquel que me acepta con mis carencias afectivas, con mis defectos, con mis inseguridades, con mi ansiedad, merece ser distinguido en mi corazón como un amigo mejor que aquel que me rechaza porque no correspondo a sus elevadísimos criterios de lo que debería ser una persona con quien relacionarse.
¡Oh, amigos! No son éstos los sonidos! La cítara de Apolo está hora en manos de Dionisos, y hasta Richard Dawkins propone ahora que Jesús sea para los ateos.
julio 15th, 2009 at 1:14 am
Quien escribió este mensaje tiene una gran necesidad de que lo quieran.
Quizás no ames a quien no te ama por sus “elevadísimos criterios”, pero ¿no son tus mismos criterios los qu eno te pemriten ser amado?
Laura
julio 15th, 2009 at 2:46 am
Hola amigos!
Hace poco pensaba en algo, no sé si viene al caso, a propósito de un buen libro de un compatriota argentíno que tengo el enorme placer de leer en estos días de reclusión forzoza.
)
El caso es que esa conciencia que nos piensa y nos mira vivir como un alter, a quien preferimos colocar afuera de nosotros mismos y que llamamos Dios, es quien permanentemente nos indica la positividad o negatividad de nuestros actos. El colocarla afuera desde mi humilde entender, cumple la doble función de liberarnos de la responsabilidad de hacernos cargo por un lado y por el otro liberarnos a su vez del dolor de reconocernos vulnerables y solos absolutamente, aislados por una piel y 206 huesos que no son iguales ni absolutamente amados por alguien ( otro ) diferente a nosotros mismos.
La falta es angustia , por más que la disfracemos como nos plazca y esto no tiene remedio….ni siquiera Dios nos ama absolutamente dado que nos exige ser mejores para ser aceptados en su reino.
Lo importante es dejar de sentir esa necesidad imperiosa de ser amado y amar absolutamente , aceptando esa conciencia propia que nos piensa como un alter y que no es Dios ni nada que se le parezca, sino nuestra propia capacidad de pensarnos, mirarnos y juzgarnos al mismo tiempo que hacemos las cosas, lo cual puede resultarnos angustiante , pero sin embargo pone a la vez un poder enorme dentro nuestro para nuestro provecho personal , indelegable e intransmisible….estamos solos aunque firmemos papeles , convivamos bajo un mismo techo, formemos parte de grandes comunidades e invoquemos a Dios diariamente….estamos solos, frente a cada decisión, desde el primer suspiro y hasta el último y aunque esto suene duro, aceptarlo hace bien, ayuda y fortalece mas que mil fantasias.
Ginevra querida, yo agradezco profundamente tus recetas para ser felíz, pero he encontrado las mias, por un camino diferente , pero dan mucha paz igual.
Creo que humanamente los encuentros que emocionan en la vida , ni tienen en cuenta defectos o virtudes para emocionar, simplemente se dan….el alter que piensa a cada uno de nosotros , sabrá por qué….
Un abrazo a los dos, quizá mañana sea más clara que hoy ( no tengo la menor duda acerca de eso)
albi
julio 15th, 2009 at 2:55 am
Una cosa más, uno no “consigue lo que quiere”, las cosas se dan. los encuentros se producen y no digo mágicamente porque no creo en la magia, tampoco digo que sse dan porque tiene que ser así, porque no creo en fatalidades ni destinos asignados, se producen porque hay una voluntad de que así sea al interior de cada uno y hace que las cosas se den, sin embargo, si seguimos con esta manía de proyectar el poder , la voluntad y la conciencia en algo externo nosotros, creo que jamás podremos saber por qué se producen o se “desproducen” los encuentros.
chau un beso
albi
julio 15th, 2009 at 4:03 am
Laura: los condicionales de tu comentario son un indicio de que no tienes ni idea de la tradición cristiana, que no sabes lo que es la verdadera gracia, que es gratis, y que al cristianismo lo conoces incluso peor que Dawkins; y que no notas la irónica mención a Jesús por parte de un ateo.
Yo no busco refugio en ningún ser divino porque los seres divinos no existen. Tu absurda pregunta final está tan mal redactada, hasta con faltas de ortografía, que sólo resulta ser como la vida de Erich Fromm “un vano artificio del cuidado”.
julio 15th, 2009 at 4:20 am
Lo que refuto es el planteamiento central del artículo: hay quienes nos llegan a querer cuando pasamos muchas pruebas.
En cambio, yo planteo que hay gente que nos ama incondicionalmente.
La edad y por lo tanto la experiencia me han hecho descubrir que el amor incondicional es más sólido y duradero que aquello que en el artículo se quiere hacer pasar por algo que vale la pena. Para muchos de nosotros los amigos de carne y hueso son mejores que los amores pasados, porque los verdaderos amigos son para siempre, y los amores pasados sólo son muestras de que el artículo “La impaciencia y lo que quieres conseguir” está equivocado.
julio 15th, 2009 at 5:47 pm
Albi, dices que ni Dios nos ama absolutamente dado que nos exige ser mejores para ser aceptados en su reino. Esto es lo mismo que creer que Dios esta separado de ti, que es alguien que juzga y limita.
Yo no considero que exista separación alguna, tu eres parte de esa prescencia divina creativa y grandiosa.
A mi parecer, porque tu eres creadora y grandiosa, has encontrado tu propia forma de ser feliz, y no requieres la de Ginevra ni la de nadie más.
A mi parecer, por ser alguien que es parte de esa divinidad a la que te refieres y no sentirte aparte, puedes decir algo tan lindo como que:
“…no creo en fatalidades ni destinos asignados, se producen porque hay una voluntad de que así sea al interior de cada uno y hace que las cosas se den…”
Lo que no se comprende bien de tu mensaje es:
“… sin embargo, si seguimos con esta manía de proyectar el poder , la voluntad y la conciencia en algo externo nosotros, creo que jamás podremos saber por qué se producen o se “desproducen” los encuentros.”
Ten un día alegre.
Laura
noviembre 29th, 2009 at 5:52 pm
yo el año pasado me fui de la casa de mi papa porque me asfixiaba y maltrataba mucho, me fui a vivir con mi abuelita, y desde ahi empece a sentir una tranquilidad incomparable, empece a tener mas libertad a sentir que soy yo misma, pero despues de seis meses mi mama y mi hermano se vinieron a vivir conmigo, y de ahi al ver su comportamiento asfixiante de ellos dos empece a sentir que esa libertad que soñe tenerla y que la pude tener me la arrebataron de mis brazos, siento como que estoy volviendo a vivir lo que pase con mi papa, esa tranquilidad que tanto temia perder la perdi, y ahora estoy muy deprimida, no soporto vivir con gente que no te deja hacer nada, soy lesbiana y mi mama no me acepta, y se que si llevo a mi pareja a la casa ella se va a pelear siempre conmigo, esa tranquilidad que tenia la perdi pude mudarme y vivir en una habitacion, pero no puedo dejar sola a mi abuelita con ellos dos, y no puedo trabajar porque llevo muchos cursos necesarios para mis practicas, por eso pienso seriamente en matarme, ya que no encuentro una solucion, pero no se a quien dejarles mis cosas y como hacer para que mi abuelita no sufra con mi partida. Quiero matarme, este dolor no lo soporto, quise tranquilidad y la perdi, quiero matarme!
noviembre 29th, 2009 at 8:51 pm
Bebeprincesa,
A veces las cosas no parecen tan fáciles, pero todo problema, por feo que parezca, es sólo un momento que te quiere llevar a que veas quizá algo que no estás viendo.
¿Qué necesitas ver? Que el “ogro o mounstruo” que ves en tu vida son las personas que más necesitan amor, comprensión y aceptación, ellos no te lo pueden dar esto porque es su carencia, tu le exiges a tu padre, mamá y demás que te den esto y lo otro, pero ¡no pueden! porque no lo tienen, incluso estan muy necesitados de cariño y comprensión.
Tu haz buscado la paz, pero la paz y la tranquilidad, incluso la aceptación y comprensión de tus seres queridos, antes de buscarse allá afuera o con ellos, es necesario que los busques y encuentres en ti. Si tu no te comprendes y aceptas como persona, y empiezas por fomentar una seguridad en ti misma y a querer tu vida como es, entonces será dificil que la obtengas de tu seres queridos. Tu felicidad y tu paz son algo que te corresponde a ti, no a nadie más.
Quieres matarte porque sientes que las circunstancias de afuera pueden más que tu voluntad y amor, porque no sabes como resolver tu vida de uan forma grandiosa. Matarte no esta mal ni bien, es sólo una solución, pero podrias aprovechar estos momentos para darte cuenta de lo valiosa que eres asi como eres, y empezar a creer en ti, a quererte y a no querer que los demás te hagan feliz o te comprendan porque ellos apenas pueden con sus propios problemas. Asi que lo mejor es que tomes responsabilidad de tu vida, no te critiques, no te exijas demasiado, busca soluciones para tu vida en lugar de pelear o sentrite agredida por los demás, nadie encontrara soluciones para ti si tu no empiezas a buscarlas. Se amiga de ti misma, rescata tu felicidad y tu corazón, no dejes que te arrebaten lo que quieres tan fácilmente.
Suerte.
enero 1st, 2010 at 7:57 pm
Ya son cinco, al rato serán diez y luego veinte o treinta… Uno se desespera porque quiere pasar del 1 al 30 en un instante. Pero la vida no consiste en llegar al 30, sino en disfrutar cada escalón que te llevara ahí, el 30 vale por todo lo que conseguiras y lograras descubrir camino al 30, el 30 no te sabra del todo si esquivas o te saltas el secreto de los números anteriores.